viernes, 14 de junio de 2013

La Argentina en Pedazos.


Una historia de la violencia en la historia argentina a través de la ficción.

Autor: Ricardo Piglia (1993)

Para ver el episodio dedicado a esta obra
de la serie de TV "Continuará" emitido por el Canal Encuentro, clikeá AQUÍ

Para descargar la obra gráfica en PDF o leerla en línea, clikeá AQUÍ


martes, 30 de octubre de 2012

Fortalezas y Debilidades Interculturales de los Argentinos

por Marcelo Baudino

Con apenas 200 años de edad, Argentina ha vivido una historia realmente tumultuosa. Algunos sucesos que ocurrieron durante este tiempo tuvieron un impacto rotundo en la creación de la identidad argentina. Desde la campaña del desierto, los sucesivos golpes de estado y las oleadas migratorias sin precedentes a nivel mundial, contribuyeron en el nacimiento un personaje particular, diferente y único. Conocerse y por sobre todo, conocer las diferencias que existen con otras culturas, es fundamental para tener éxito en contexto cada vez más globalizado.


La exposición internacional que vivió Argentina desde sus primeros años de vida fue variando marcadamente. En primer lugar España, como país colonizador y dominante de las tierras por más de 300 años, brindó cierto marco cultural en el desarrollo de la propia identidad. A esto hay que sumarle la innegable influencia que otras culturas, como la italiana, la inglesa o la alemana, etc. han tenido durante más de 100 años de inmigración intensiva, la cual cambió para siempre el tejido social del país. Por último, nos encontramos con el legado de lospueblos originarios, que aunque diezmados por guerras, epidemias, abusos y exterminación, han agregado sus propios colores en el collage de la piel del argentino.
Ante este testimonio histórico, la primera conclusión que uno suele sacar es la siguiente: “La diversidad cultural es un hecho natural y corriente en la vida del argentino”. Pero esto no es totalmente cierto. De hecho, la carencia de conciencia cultural en muchos argentinos es como mínimo alarmante y sin duda, un punto de mejora de cara a su efectividad en la interacción con personas de otros países. Son varias las razones que dejan en evidencia esta situación:
  1. Los argentinos tienen ascendencia europea, pero su conexión actual con los países de dónde provinieron la mayoría de las generaciones pasadas es casi nula. Esto suele generar una falsa percepción de diversidad cultural entre los habitantes del país, ya que a pesar de tener un apellido italiano por ejemplo, en muchos casos nunca viajaron a Italia o no conocen a nadie allí.
  2. Argentina es el segundo país más extenso de América Latina y el octavo en el mundo. Su tamaño hace que no sea sencillo para un argentino acceder a experiencias internacionales más allá del turismo, como sí suele suceder en otras regiones del mundo.
  3. El argentino es un híbrido cultural: su historia lo ha apartado de los hábitos y costumbres de varios de sus vecinos continentales, pero su fusión regional también lo ha apartado de sus ancestros europeos. ¿El resultado? Un país de gente con identidad propia que no es ni tan diferente y ni tan igual a los de allá y ni a los de acá.
Pero lejos de considerar esto como una debilidad, creo que la cultura argentina nos brinda una oportunidad inigualable: Ningún país del mundo nos representa una brecha cultural demasiado grande y aunque existan diferencias con casi todos los países, el proceso de adaptación y ajuste nunca será tan marcado. Sea cual sea el país que un argentino quiera interactuar, ya se encuentra a medio camino en términos de los ajustes que necesita que realizar. Y justamente aquí es dónde SIETAR encuentra su espacio. Ese paso fundamental, necesario y a veces ignorado o subestimado, hacia la efectividad intercultural, implica preparación, formación y acompañamiento por personas capacitadas para hacerlo. SIETAR Argentina brinda un marco de referencia en cuestiones interculturales, integrado por profesionales preparados, con vasta experiencia internacional y con las herramientas necesarias para desarrollar las habilidades esenciales que te permitirán triunfar en un mundo culturalmente diverso.
Marcelo Baudino es uno de los Miembros Fundadores de SIETAR Argentina
Fuente: http://sietarargentina.org/2012/07/14/un-breve-repaso-de-la-exposicion-intercultural-en-argentina/

lunes, 4 de junio de 2012

Lograr una identidad, la tarea de toda una vida.





Se abre la verja del jardín
con la docilidad de la página
que una frecuente devoción interroga
y adentro las miradas
no precisan fijarse en los objetos
que ya están cabalmente en la memoria.

Conozco las costumbres y las almas
y ese dialecto de alusiones
que toda agrupación humana va urdiendo.
No necesito hablar ni mentir privilegios;
bien me conocen quienes aquí me rodean,
bien saben mis congojas y mi flaqueza.
Eso es alcanzar lo más alto,
lo que tal vez nos dará el Cielo:
no admiraciones ni victorias
sino sencillamente ser admitidos
como parte de una Realidad innegable,
como las piedras y los árboles.

Llaneza
Jorge Luis Borges (Argentina, 1899-1986)
A Haydée Lange
en "Fervor de Buenos Aires"

domingo, 27 de mayo de 2012

El último tabu argentino




La simple pregunta "¿cuánto ganás?" sigue generando situaciones sociales difíciles.

En los Estados Unidos, por ejemplo, las personas hablan abiertamente de lo que ganan en términos anuales sin tapujos. En la Argentina, sin embargo, el tema del sueldo es tabú.

Asimetrías y tensiones que podrían evitarse si existiese un consenso en donde todos pudiésemos hablar tranquilamente de nuestros ingresos y a la vez saber cuánto gana el otro, de manera tal de romper con los tabúes y dejar los resentimientos de lado?

¿Por qué se da esta situación?
Para leer más, clikear en los vínculos activos.

La ausencia de memoria es pérdida de identidad


En el país de la memoria (antes llamado del olvido) 

por Paula Palombo:


Vivo en el país donde el recuerdo tiene su día. El 24 de marzo es el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia (Ley 26085).

Vivo en la ciudad donde se encuentra la ex Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), centro de desaparición y tortura, allí hoy funciona elMuseo de la Memoria.

Vivo también en la ciudad donde en pleno centro, erguida en orgulloso bronce inmortal se encuentra una estatua ecuestre dedicada al Gral. Julio Argentino Roca. Una comisión integrada por ciudadanos llevan adelante desde hace varios años una lucha para que el citado monumento sea removido. Declarado genocida de los Pueblos Originarios se busca borrar su memoria.

Vivo entre la memoria y el olvido, entre lo que no puedo recordar y lo que temo olvidar.

La ausencia de memoria es pérdida de la identidad, es dejar de ser parte activa de una comunidad, de una red de recuerdos sociales que conformamos como sociedad.

Nos construimos individual y socialmente sobre los relatos de la memoria, la propia e individual así como la colectiva y compartida. Nos ubicamos en el espacio y en el tiempo, nos legitimamos y nos proyectamos a través de los recuerdos. A veces hasta elegimos qué olvidar o sencillamente solo guardamos aquello que nos atrevemos a recordar.

Somos por nuestro relato pero también por aquellos que otros conformaron y nos legaron sus actos, esos de los que nos alejamos ahora repudiándolos, juzgándolos o enarbolándonos porque nos avergüenzan o nos enorgullecen.

Y hoy somos nosotros los protagonistas de esa milésima parte de memoria que los que están llegando a la vida guardarán y decidirán qué olvidar y qué recordar para comenzar otra vez.



Ilustración: del film "Buscando a Nemo" Disney-Pixar

EL SER NACIONAL y EL VINO

Artículo de Fernando Piciana (El Conocedor)


La declaración del vino como la bebida nacional fue un gran espaldarazo, pero en el inconsciente colectivo ¿es parte de nuestra idiosincrasia como lo son el dulce de leche o el mate pese a no tener el mismo estatus oficial?
Este planteo se lo hicieron a un experto en saber cómo somos y por qué somos como somos: el sociólogo Luis García Fanlo, autor de Genealogía de la argentinidad y titular de la cátedra de Sociología de la Argentinidad en la Universidad de Buenos Aires, quien entre otras cosas afirmó:


"para que un producto, en este caso el vino, esté dentro del concepto de argentinidad tiene que sí o sí ser aceptado afuera. Y ahí radica un gran problema porque el argentino no se reconoce como tal y necesita de la mirada del otro para reafirmar su argentinidad, mejor aún si ese otro es extranjero, civilizado y culto. Es por eso que somos argentinos a través de objetos o de otras personas que idolatramos (siempre y cuando los veneren en otros países, obvio). Ejemplos sobran: Maradona, Gardel, Ginóbili, Messi… Esta coyuntura viene de la época de Bartolomé Mitre, en la que muchos pensadores repetían hasta el hartazgo que la Argentina tenía un destino de grandeza, pero lamentablemente el mundo no nos tenía en cuenta, lo que generó en el ciudadano común la idea de conspiración global hacia nosotros…
Es por eso que ante cualquier eventual y mínimo reconocimiento del más-allá-de-las-fronteras, además de reafirmar ese destino de ser los mejores, se afianza el sentido de argentinidad…" 
(Leer todo) 



Como dice nuestro Himno Nacional: "Al Gran pueblo Argentino, Salud!"

lunes, 14 de noviembre de 2011

Preferimos mantenernos protegidos en nuestras ideas antes que abrir el corazón: Una visión astrologica



EL FALLIDO DE SARMIENTO 
 por Alejandro Lodi

“Todo es doble. Todo tiene sus dos polos. Todo, su par de opuestos.Los semejantes y antagónicos son lo mismo. Los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado. Los extremos se tocan. Todas las verdades son semiverdades. Todas las paradojas pueden reconciliarse…”.
El Kybalion.
“El peronismo es tan indispensable como Borges…”.
Beatriz Sarlo.

Nuestra argentina historia testimonia violencia. Una historia de crueldad.

Del canibalismo literal de una noche de 1535 que anota Ulrico Schmidl en su “Viaje al Río de la Plata”[1], pasando por el ensañamiento de las ejecuciones sumarias a los adversarios-enemigos o transgresores morales del siglo XIX[2], al distendido “happy hour” que ofrece su “tabla de fiambres Pedro Eugenio” en un muy moderno resto bar temático de Palermo Hollywood ya en el nuevo milenio. ¿Imaginan un restorán neoyorquino llamado “Saigon” ofreciendo “carnes asadas Napalm” o uno de Berlín llamado “Tercer Reich” ofreciendo su plato “niños envueltos Ana Frank”?

Nuestra historia celebra la muerte. Cubrimos de virtudes patrióticas o revolucionarias atrocidades que conmueven el alma. Nos resulta cómodo el distraído silencio impiadoso o el orgulloso grito sagrado que nos inmuniza de la compasión. El discernimiento queda velado por la pasión épica. Preferimos mantenernos protegidos en nuestras ideas antes que abrir el corazón. Confrontar acorazados en nuestras afectivizadas creencias antes que exponerlas al transformador contacto con la experiencia del otro. De un modo paradojal, con Libra ascendiendo tememos a lo creativo del vínculo.
 (leer el post completo)