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viernes, 12 de junio de 2015

SOMOS DE ACÁ


Cómo somos según el grupo YEIMS BONDI.

https://youtu.be/Hw6l7ss0Wq4




domingo, 25 de mayo de 2014

NADIE ES LA PATRIA

por Jorge Luis Borges


Ni siquiera el jinete que, alto en el alba de una plaza desierta, rige un corcel de bronce por el tiempo, ni los otros que miran desde el mármol, ni los que prodigaron su bélica ceniza  por los campos de América o dejaron un verso o una hazaña o la  memoria de una vida cabal en el justo ejercicio de los días.

Nadie es la patria.

Ni siquiera los símbolos.

Nadie es la patria.

Ni siquiera el tiempo cargado de batallas, de espadas y de éxodos y de la lenta población de regiones que lindan con la aurora y el ocaso, y de rostros que van envejeciendo en los  espejos que se empañan y de sufridas agonías anónimas que duran hasta  el alba y de la telaraña de la lluvia sobre negros jardines.

La patria, amigos, es un acto perpetuo como el perpetuo mundo. (Si el Eterno Espectador dejara de soñarnos un solo instante, nos fulminaría, blanco y brusco relámpago, Su olvido.)

Nadie es la patria, pero todos debemos ser dignos del antiguo juramento que prestaron aquellos caballeros de ser lo que ignoraban, argentinos, de
ser lo que serían por el hecho de haber jurado en esa vieja casa.

Somos el porvenir de esos varones, la justificación de aquellos muertos; nuestro deber es la gloriosa carga que a nuestra sombra legan esas sombras que debemos salvar.

Nadie es la patria, pero todos lo somos.

Arda en mi pecho y en el vuestro, incesante, ese límpido fuego misterioso.

JLB/

lunes, 12 de mayo de 2014

Convencernos que somos capaces


Convencernos

Convencernos que somos capaces,
que tenemos pasta y nos sobra la clase.
Decidirnos en nuestro terreno
y tirarnos a más, nunca a menos.

Convencernos, no ser descreídos
que vence y convence el que esta convencido.
No sentir por lo propio un falso pudor,
aprender de lo nuestro el sabor.

Y ser, al menos una vez, nosotros,
sin ese tinte de un color de otros.
Recuperar la identidad,
plantarnos en los pies
crecer hasta lograr la madurez.
Y ser, al menos una vez, nosotros,
tan nosotros, bien nosotros, como debe ser...

Convencernos un día de veras,
que todo lo bueno no viene de afuera.
Que tenemos estilo y un modo,
que hace falta jugarlo con todo.

Convercernos, con fuerza y coraje
que es tiempo y es hora de usar nuestro traje.
Ser nosotros por siempre, y a fuerza de ser
convencernos y así convencer.

Y ser, al menos una vez, nosotros,
sin ese tinte de un color de otros.
Recuperar la identidad,
plantarnos en los pies
crecer hasta lograr la madurez.
Y ser, al menos una vez, nosotros,
tan nosotros, bien nosotros, como debe ser...

Queremos ser, alguna vez,
en el después nosotros.
Y vos también, y vos también,
y vos también venite con nosotros.
La realidad es, en verdad,
tratar de ser nosotros.
Y vos también, y vos también,
y vos también quedate con nosotros.
¡No con otros, con nosotros, como debe ser!
(Eladia Blasquez)

domingo, 27 de abril de 2014

La Argentinidad según la Bersuit Vergarabat: Mixtura de alta combustión.



La calle más ancha, el río más ancho,
las minas más lindas del mundo...
el dulce de leche, 
el gran colectivo,
alpargatas, soda y alfajores...
las huellas digitales, 
los dibujos animados, 
las jeringas descartables, 
la birome... 
la transfusión sanguínea, 
el seis a cero a perú, 
y muchas otras cosas más... 
La argentinidad al palo... 
la argentinidad al palo... 
Gigantes como el obelisco, 
campeones de fútbol, 
boxeo y hockey. 
locatti, barreda, 
monzón y cordera 
también, matan por amor. 
tanos, gallegos, judíos, 
criollos, polacos, indios, negros, 
cabecitas... pero con pedigree francés 
somos de un lugar 
santo y profano a la vez, 
mixtura de alta combustión 
La argentinidad al palo... 
la argentinidad al palo... 
Diseminados, y en franca expansión, 
hoy nos espera el mundo entero, 
no es para menos la coronación, 
brota el encanto del suelo argento. 
¡vamo´...! ¡vamo´...! 
¡y no me vengan con cuentos chinos! 
que el che, gardel y maradona 
son los number one, 
como también lo soy yo, 
y argentinos 
¡gracias a dios! 
(estribillo) 
diarieros: 
también videla y el mundial 78 
spadone y la leche adulterada 
manzano se hizo la cirugía del orto 
descuartizan vacas en el norte. 
y siguen los nariguetazos en el congreso 
galtieri y "los estamos esperando". 
más desnutridos 
en el "granero del mundo". 
cayó la fundación padre bufarra. 
alfonsín con "la casa está en orden" 
"el que apuesta al dólar pierde", 
dijo el ministro. 
también menem y su primer inmundo 
cavallo y sus lágrimas de cocodrillo. 
cinco presidentes en una semana. 
encontraron al muñeco de yabrán 
con un tiro en la cabeza. 
de la rúa con su tímida boludez... 
Pero... ¿qué me vienen a coger 
a mí con la pija muerta? 
¡yo la tengo mucho mas grande que vos! 
a los boludos como vos me los cojo 
de parado. 
cuando vos fuiste, 
yo ya fui y vine... ¡cuarenta veces! 
¿cómo no querés que los cague, 
si son unos boludos de mierda? 
¡son todos una manga de garcas! 
¡este país está lleno de ladrones! 
¿yo?... ¡argentino! 
Como el tiro en el corazón 
de favaloro. 
Del éxtasis a la agonía 
oscila nuestro historial. 
podemos ser lo mejor, o también lo peor, 
con la misma facilidad. 
(estribillo) 
¡al palo! ¡al palo! ¡al palo! 

Entrada sobre BERSUIT VERGARABAT en Wikipedia.

viernes, 7 de marzo de 2014

Te quiero país de barro, aunque ser argentino sea estar triste.




 Julio Cortazar (1967)

LA PATRIA
Esta tierra sobre los ojos,
este paño pegajoso, negro de estrellas impasibles,
esta noche continua, esta distancia.
Te quiero, país tirado más abajo del mar, pez panza arriba,
pobre sombra de país, lleno de vientos,
de monumentos y espamentos,
de orgullo sin objeto, sujeto para asaltos,
escupido curdela inofensivo puteando y sacudiendo banderitas,
repartiendo escarapelas en la lluvia, salpicando
de babas y estupor canchas de fútbol y ringsides.
Pobres negros.
Te estás quemando a fuego lento, y dónde el fuego,
dónde el que come los asados y te tira los huesos.
Malandras, cajetillas, señores y cafishos,
diputados, tilingas de apellido compuesto,
gordas tejiendo en los zaguanes, maestras normales, curas, 
escribanos,
centroforwards, livianos, Fangio solo, tenientes 
primeros, coroneles, generales, marinos, sanidad, carnavales, 
obispos,
bagualas, chamamés, malambos, mambos, tangos,
secretarías, subsecretarías, jefes, contrajefes, truco,
contraflor al resto. Y qué carajo,
si la casita era su sueño, si lo mataron en 
pelea, si usted lo ve, lo prueba y se lo lleva.
Liquidación forzosa, se remata hasta lo último.
Te quiero, país tirado a la vereda, caja de fósforos vacía,
te quiero, tacho de basura que se llevan sobre una cureña
envuelto en la bandera que nos legó Belgrano,
mientras las viejas lloran en el velorio, y anda el mate 
con su verde consuelo, lotería del pobre, 
y en cada piso hay alguien que nació haciendo discursos
para algún otro que nació para escucharlos y pelarse las manos.
Pobres negros que juntan las ganas de ser blancos, 
pobres blancos que viven un carnaval de negros,
qué quiniela, hermanito, en Boedo, en la Boca,
en Palermo y Barracas, en los puentes, afuera,
en los ranchos que paran la mugre de la pampa,
en las casas blanqueadas del silencio del norte,
en las chapas de zinc donde el frío se frota,
en la Plaza de Mayo donde ronda la muerte trajeada de Mentira.
Te quiero, país desnudo que sueña con un smoking,
vicecampeón del mundo en cualquier cosa, en lo que salga,
tercera posición, energía nuclear, justicialismo, vacas,
tango, coraje, puños, viveza y elegancia.
Tan triste en lo más hondo del grito, tan golpeado
en lo mejor de la garufa, tan garifo a la hora de la autopsia.
Pero te quiero, país de barro, y otros te quieren, y algo
saldrá de este sentir. Hoy es distancia, fuga,
no te metás, qué vachaché, dale que va, paciencia.
La tierra entre los dedos, la basura en los ojos,
ser argentino es estar triste,
ser argentino es estar lejos.
Y no decir: mañana,
porque ya basta con ser flojo ahora.
Tapándome la cara
(el poncho te lo dejo, folklorista infeliz)
me acuerdo de una estrella en pleno campo,
me acuerdo de un amanecer de puna,
de Tilcara de tarde, de Paraná fragante,
de Tupungato arisca, de un vuelo de flamencos
quemando un horizonte de bañados.
Te quiero, país, pañuelo sucio, con tus calles
cubiertas de carteles peronistas, te quiero
sin esperanza y sin perdón, sin vuelta y sin derecho,
nada más que de lejos y amargado y de noche.

(1967)

Julio Cortázar

domingo, 27 de mayo de 2012

La ausencia de memoria es pérdida de identidad


En el país de la memoria (antes llamado del olvido) 

por Paula Palombo:


Vivo en el país donde el recuerdo tiene su día. El 24 de marzo es el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia (Ley 26085).

Vivo en la ciudad donde se encuentra la ex Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), centro de desaparición y tortura, allí hoy funciona elMuseo de la Memoria.

Vivo también en la ciudad donde en pleno centro, erguida en orgulloso bronce inmortal se encuentra una estatua ecuestre dedicada al Gral. Julio Argentino Roca. Una comisión integrada por ciudadanos llevan adelante desde hace varios años una lucha para que el citado monumento sea removido. Declarado genocida de los Pueblos Originarios se busca borrar su memoria.

Vivo entre la memoria y el olvido, entre lo que no puedo recordar y lo que temo olvidar.

La ausencia de memoria es pérdida de la identidad, es dejar de ser parte activa de una comunidad, de una red de recuerdos sociales que conformamos como sociedad.

Nos construimos individual y socialmente sobre los relatos de la memoria, la propia e individual así como la colectiva y compartida. Nos ubicamos en el espacio y en el tiempo, nos legitimamos y nos proyectamos a través de los recuerdos. A veces hasta elegimos qué olvidar o sencillamente solo guardamos aquello que nos atrevemos a recordar.

Somos por nuestro relato pero también por aquellos que otros conformaron y nos legaron sus actos, esos de los que nos alejamos ahora repudiándolos, juzgándolos o enarbolándonos porque nos avergüenzan o nos enorgullecen.

Y hoy somos nosotros los protagonistas de esa milésima parte de memoria que los que están llegando a la vida guardarán y decidirán qué olvidar y qué recordar para comenzar otra vez.



Ilustración: del film "Buscando a Nemo" Disney-Pixar

martes, 28 de junio de 2011

Bipolaridad Argentina y Autoestima


El doctor Jorge García Badaracco, fue uno de los grandes referentes de la psiquiatría argentina. 
Estudió con Lacan, Houssay y Leloir. En este reportaje de octubre del 2005 afirmaba que la identidad del tango que nos representa es "la de un pobre diablo" y que como argentinos, si tenemos oscilaciones bipolares es por falta de autoestima:
 ¿Necesitamos emular figuras porque nos sentimos inferiores?
–Padecemos de anomia, que es la falta de valores culturales. Porque la Argentina no era un país respecto del cual se pudiera hablar de anomia. Ha ido ocurriendo una mediocrización. Por ejemplo, la pobreza se fue generalizando. La falta de formación de la personalidad se vincula con la escuela. El deterioro de la educación en general es algo que todo el mundo ve cada vez con más pena, con preocupación y con alarma. ¿Adónde vamos y cómo vamos? Se puede concluir diciendo que los argentinos necesitamos esas figuras para levantar nuestro ego, bastante deteriorado.
–¿Se puede hablar de la sobrevaloración como signo de debilidad?
–Desde ya. Ese es un mecanismo psicológico individual. La persona que se siente insegura trata de agarrarse de algo para poder figurar, para poder aparecer como alguien mejor, con mejor imagen. Creo que en ese sentido somos un país muy joven. Nuestra historia es mucho más corta, y la identidad argentina no es tan fuerte como la de un francés, un italiano. Italia tiene el Dante, los ingleses tienen a Shakespeare, y los alemanes tienen a Goethe. Nosotros tenemos un poquito, pero es mucho menos. Además, tampoco sabemos valorar bien lo que tenemos. Entonces, se da un conjunto de factores como para que los argentinos no tengamos un respaldo, ni como historia ni como identidad. (leer el reportaje completo)

miércoles, 8 de junio de 2011

ARGENTINIDAD MAS ALLA DE LA GENERAL PAZ

El historiador estadounidense Nicolás Shumway sostiene una tesis muy interesante en su libro La invención de la Argentina. Considera que nuestro país se erigió desde una mentalidad divisoria, una mitología de la exclusión, creada por intelectuales locales en el siglo XIX, que encarnizaron sus proyectos y su idea de nación a través de ficciones orientadores, es decir, construcciones de sentido “tan artificiales como ficciones literarias”, que sirven para dar un sentido de pertenencia y de destino común.


Y lo ejemplifica con una metáfora elocuente: “La Argentina es una casa dividida contra sí misma..."

Lo que expone Shumway tiene tal veracidad que en cualquier intento de abordar la identidad nacional se sigue cayendo en la misma trampa reductora, a pesar de ser concientes de sus limitaciones y dogmatismos. Y ese tropezón con la misma piedra se reproduce por la fuerza de esa visión unitaria que nos interpela y nos constituye como argentinos.


De hecho, este análisis puede caer, contra su voluntad, en abordajes mutilantes. Luchar, por ejemplo, para dar cuenta de la diversidad local y no caer en tipificaciones y conclusiones capitalinas -y peor- porteñas, es un reto que pone a prueba nuestra propia subjetividad. Y el mejor aliado que encontramos para enfrentarlo es el pensamiento complejo desarrollado por Edgar Morin  (leer más en HIPERCOMPLEJIDAD ARGENTINA). 



sábado, 28 de mayo de 2011

Acerca de la Identidad Conflictiva





Del latín conflictus, hace referencia, según el diccionario de la RAE en su XXII ed., a varias acepciones: combate, lucha, pelea; enfrentamiento armado; apuro, situación desgraciada y de difícil salida; problema, cuestión, materia de discusión; y coexistencia de tendencias contradictorias en el individuo, capaces de generar angustia y trastornos neuróticos. En fin, la experiencia del conflicto es la pelea entre dos posiciones, entre dos ideas, entre dos personas. En el fondo, hay una contienda de posiciones dispares. Y creo que esto es lo que nos caracteriza a los seres humanos. Podemos encontrarnos en el mundo con diferentes posiciones, con diferentes formas de concebir una cosa, con diversos pensamientos e ideas con respecto a Dios, al origen de la vida, del universo, etc. Es nuestro mundo el conflicto, porque las ideas son diversas layas, las emociones y los sentimientos inabarcables. Encontramos así un rasgo de nuestra identidad, el conflicto....
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