domingo, 27 de mayo de 2012

El último tabu argentino




La simple pregunta "¿cuánto ganás?" sigue generando situaciones sociales difíciles.

En los Estados Unidos, por ejemplo, las personas hablan abiertamente de lo que ganan en términos anuales sin tapujos. En la Argentina, sin embargo, el tema del sueldo es tabú.

Asimetrías y tensiones que podrían evitarse si existiese un consenso en donde todos pudiésemos hablar tranquilamente de nuestros ingresos y a la vez saber cuánto gana el otro, de manera tal de romper con los tabúes y dejar los resentimientos de lado?

¿Por qué se da esta situación?
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La ausencia de memoria es pérdida de identidad


En el país de la memoria (antes llamado del olvido) 

por Paula Palombo:


Vivo en el país donde el recuerdo tiene su día. El 24 de marzo es el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia (Ley 26085).

Vivo en la ciudad donde se encuentra la ex Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), centro de desaparición y tortura, allí hoy funciona elMuseo de la Memoria.

Vivo también en la ciudad donde en pleno centro, erguida en orgulloso bronce inmortal se encuentra una estatua ecuestre dedicada al Gral. Julio Argentino Roca. Una comisión integrada por ciudadanos llevan adelante desde hace varios años una lucha para que el citado monumento sea removido. Declarado genocida de los Pueblos Originarios se busca borrar su memoria.

Vivo entre la memoria y el olvido, entre lo que no puedo recordar y lo que temo olvidar.

La ausencia de memoria es pérdida de la identidad, es dejar de ser parte activa de una comunidad, de una red de recuerdos sociales que conformamos como sociedad.

Nos construimos individual y socialmente sobre los relatos de la memoria, la propia e individual así como la colectiva y compartida. Nos ubicamos en el espacio y en el tiempo, nos legitimamos y nos proyectamos a través de los recuerdos. A veces hasta elegimos qué olvidar o sencillamente solo guardamos aquello que nos atrevemos a recordar.

Somos por nuestro relato pero también por aquellos que otros conformaron y nos legaron sus actos, esos de los que nos alejamos ahora repudiándolos, juzgándolos o enarbolándonos porque nos avergüenzan o nos enorgullecen.

Y hoy somos nosotros los protagonistas de esa milésima parte de memoria que los que están llegando a la vida guardarán y decidirán qué olvidar y qué recordar para comenzar otra vez.



Ilustración: del film "Buscando a Nemo" Disney-Pixar

EL SER NACIONAL y EL VINO

Artículo de Fernando Piciana (El Conocedor)


La declaración del vino como la bebida nacional fue un gran espaldarazo, pero en el inconsciente colectivo ¿es parte de nuestra idiosincrasia como lo son el dulce de leche o el mate pese a no tener el mismo estatus oficial?
Este planteo se lo hicieron a un experto en saber cómo somos y por qué somos como somos: el sociólogo Luis García Fanlo, autor de Genealogía de la argentinidad y titular de la cátedra de Sociología de la Argentinidad en la Universidad de Buenos Aires, quien entre otras cosas afirmó:


"para que un producto, en este caso el vino, esté dentro del concepto de argentinidad tiene que sí o sí ser aceptado afuera. Y ahí radica un gran problema porque el argentino no se reconoce como tal y necesita de la mirada del otro para reafirmar su argentinidad, mejor aún si ese otro es extranjero, civilizado y culto. Es por eso que somos argentinos a través de objetos o de otras personas que idolatramos (siempre y cuando los veneren en otros países, obvio). Ejemplos sobran: Maradona, Gardel, Ginóbili, Messi… Esta coyuntura viene de la época de Bartolomé Mitre, en la que muchos pensadores repetían hasta el hartazgo que la Argentina tenía un destino de grandeza, pero lamentablemente el mundo no nos tenía en cuenta, lo que generó en el ciudadano común la idea de conspiración global hacia nosotros…
Es por eso que ante cualquier eventual y mínimo reconocimiento del más-allá-de-las-fronteras, además de reafirmar ese destino de ser los mejores, se afianza el sentido de argentinidad…" 
(Leer todo) 



Como dice nuestro Himno Nacional: "Al Gran pueblo Argentino, Salud!"