El sociólogo Zygmunt Bauman , entiende la identidad como un proyecto,
como algo que hay que inventar, en lugar de descubrir: como el blanco de un esfuerzo. Un objetivo, algo que hay que construir desde cero, elegir entre ofertas alternativas y luego luchar por ellas para protegerlas; presume que la condición de identidad es siempre precaria e incompleta.
El psicoanalista Erich Fromm planteaba que “…esta necesidad de
un sentimiento de identidad es tan vital e imperativa, que el hombre no podría
estar sano si no encontrara algún modo de satisfacerla…” La identidad para él
es una necesidad afectiva, manifestada por un sentimiento, una necesidad
cognitiva al necesitar conciencia del sí mismo y del otro como diferentes, y una
necesidad activa desde el momento en que el ser humano tiene que tomar
decisiones haciendo uso de su voluntad y libertad.
Es posible una identidad no conflictiva?
Postulo que se hará cada vez más sencillo si seguimos disponiéndonos
a profundizar en la COMPLEJIDAD implícita en nuestro proyecto identitario.